martes, 29 de julio de 2008

Salmo 24:1-2

A la luz del Salmo 24 de David

canto lo siguiente:

De Dios es mi tierra
tierra de mi carne
de mi sangre y de mis huesos
y su plenitud, en donde El aborda
y gobierna mi alma y espíritu.
De Dios es
mi mundo y mis circunstancias
y los que en él habitan.

Pues Dios me ha fundado sobre mares
y me ha afirmado sobre ríos.

M.

2 comentarios:

amigoplantas dijo...

El Señor hizo en mi matravillas

Gloria al Señor

Raquel Fernández dijo...

Nunca había entrado a este espacio. Es muy bello. Me voy llena de paz.
Un beso grande.